María
preparaba la cena mientras sus hijos miraban televisión en el living y peleaban
por qué canal querían ver. Pensaba en que faltaba muy poco para que llegara el
fin de semana y Alejandro, su esposo, volviera de su viaje laboral. Quizás
podrían hacer una salida familiar hasta el club del pueblo y disfrutar de una
parrillada, mientras los chicos jugaban en la pileta.
Un timbrazo
la sacó de sus cavilaciones. Corrió una cacerola de lugar, para que no se queme
la preparación y, al pasar por la sala, le pidió a los chicos que no gritaran.
Al abrir la puerta, un oficial de policía la saludó con seriedad.
-¿Usted es la señora María Conde de González?
-Sí, ¿en qué puedo ayudarle?
El oficial
se rascó la cabeza debajo del gorro. No estaba acostumbrado a dar esta clase de
noticias. No le gustaba llevar malas nuevas.
-¿Es la esposa de Alejandro González?
-Sí- María ya comenzaba a preocuparse- ¿le ocurrió
algo en la ruta? Dígame, oficial, por favor, ¿qué le pasó?
- En la comisaría le van a informar, señora,
necesito que me acompañe.
-¿Por qué? Necesito una explicación. ¿Qué pasó con
mi marido?
El policía
miró a los niños dándose manotazos en el sillón, ajenos a todo. Pensaba en esa
pobre mujer, joven aún, bonita. Definitivamente no le gustaba dar malas
noticias.
-No estoy autorizado a decirle, señora.-Mintió- Un fiscal la espera en la comisaría para
explicarle todo.
La mirada
de María a punto de estallar en llanto era
algo que no podía resistir.
-Acompáñeme sin preguntar nada, por favor.- suplicó.
Ella miró a
sus hijos.
-No creo que sea conveniente llevarlos, señora.-dijo
el oficial- mejor vea si los puede dejar con algún vecino.
María
asintió con la cabeza. Buscó su teléfono, habló con alguien y en pocos minutos
subía al patrullero, acompañando al oficial. Una vez en marcha, estalló en
llanto.
-Sólo dígame si mi esposo está muerto, por favor…
El hombre
asintió con la cabeza. Alejandro González había muerto y dejado una hermosa
familia sola. Sin embargo, estaba seguro de que las circunstancias de su muerte
no eran las mismas en las que su esposa estaba pensando.
Genial . cuando sigue la otra parte
ResponderEliminar👏👏👏👏👏👏👏😍 muy bueno !!!! Ya me enganche 😘
ResponderEliminarMuy bueno!! Ya me enganché! ��
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