Un grito estremeció al pequeño hotel. Los pasajeros que dormían, despertaron sobresaltados, los que aún se mantenían despiertos sintieron sacudirse sus más íntimas fibras. Por los pasillos y escaleras, los conserjes corrían tratando de localizar de donde venía esa voz horrorizada.
En el tercer piso, una puerta entreabierta oficiaba de faro. El carro con los elementos de servicio marcaban el punto exacto y pronto vieron a una de las mucamas en pleno ataque de nervios, señalando sobre la alfombra el cuerpo ensangrentado de un hombre. Una pistola a su lado no dejaba lugar a dudas de que había sido un suicidio.
Los demás clientes, atraídos por la curiosidad y el morbo, miraban desde el marco de la puerta el lamentable e inesperado espectáculo, que prontamente sería clausurado por la policía y los servicios judiciales.
Alguien sacaba fotos con su celular para ser el primero en subirlas a las redes sociales, alguien preguntaba cual fiscal si nadie había escuchado nada extraño, alguien murmuraba que en ese mismo momento empacaría sus cosas y se iría de ese hotelucho a donde la gente iba a morir.
En el tercer piso, una puerta entreabierta oficiaba de faro. El carro con los elementos de servicio marcaban el punto exacto y pronto vieron a una de las mucamas en pleno ataque de nervios, señalando sobre la alfombra el cuerpo ensangrentado de un hombre. Una pistola a su lado no dejaba lugar a dudas de que había sido un suicidio.
Los demás clientes, atraídos por la curiosidad y el morbo, miraban desde el marco de la puerta el lamentable e inesperado espectáculo, que prontamente sería clausurado por la policía y los servicios judiciales.
Alguien sacaba fotos con su celular para ser el primero en subirlas a las redes sociales, alguien preguntaba cual fiscal si nadie había escuchado nada extraño, alguien murmuraba que en ese mismo momento empacaría sus cosas y se iría de ese hotelucho a donde la gente iba a morir.
Excelente prólogo. 👏👏👏
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